Boda María y Quique

Ellos son María y Quique, una preciosa pareja que decidió confiar en nosotros para la organización integral de su boda. Nos habían visto trabajar en otros eventos dónde ellos estaban invitados y no dudaron en llamarnos cuando les llegó el turno.

Querían una boda muy natural, con ambiente mediterráneo y un toque de color amarillo.
Primero buscamos el espacio. Tenían claro que querían una ceremonia religiosa y estaban enamorados del mar, así que la opción estaba clara.
La ceremonia tuvo lugar en la Ermita de Sant Llorenç de Altea, junto a los jardines VillaGadea, y la celebración en el Restaurante l’Olleta, junto al precioso mar de la Olla de Altea. Su jardín, tan cerca de las olas, resultó ser el lugar perfecto.

Preparamos una escena orgánica y con gusto. Ellos querían aportar muchos detalles familiares, y adaptamos la decoración para que todo tuviera un sentido; con damajuanas, tinajas y botellas antiguas que pertenecieron a sus antepasados…

Pero, de pronto, llegó la pandemia. Debían casarse en septiembre de 2020 y, como podréis imaginar, fue un año complicado. No sabíamos si podríamos realizar la boda. Tuvimos que esperar, aguantar y ser fuertes.

“Sea como sea, nos casamos este año, si tenemos que ser menos y tener ciertas restricciones, nos adaptaremos.” María y Quique no aceptaron un no por respuesta.

El COVID-19 no pudo frenar el amor de esta pareja. Celebramos una preciosa boda, con gel hidroalcohólico por todos lados, con control de los invitados, manteniendo las distancias y avisando a los invitados de que tenían que ser responsables.

Todo salió a pedir de boca en un día que resultó inolvidable, con las emociones a flor de piel y disfrutando de cada minuto. Una boda segura y muy emocionante.

Los proveedores con los que trabajamos:

  • Fotografía de boda: Jaume Devesa
  • Vídeo: Jaume Devesa
  • Floristería: Esencia Floral
  • Restaurante: Restaurant L’Olleta
  • Sonorización: Sonidole
  • Material de Alquiler: Alquileres Kava

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